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lunes, 14 de enero de 2013

Thomas Hobbes y el Leviatan


EL LEVIATAN

El Leviatán de Thomas Hobbes trata sobre la naturaleza humana y cómo se debe organizar la sociedad.
Explica la aparición de las normas y de las distintas formas políticas. Para Hobbes el origen del Estado es el pacto que realizan todos los hombres quedando subordinados entre sí a un gobernante que es el que debe procurar el bien para todos. La idea central de la obra es la organización política que propone: un Estado que limite o prohíba al hombre  atentar contra la vida de los otros, es decir, que supere el estado de la naturaleza garantizando la paz.

El Leviatán parte del estudio del origen de la sociedad cuyo comienzo está en la transferencia de los derechos individuales a un poder absoluto. Un poder que elimina el peligro de una guerra de todos contra todos que se deriva de la condición libre del hombre en el estado de la naturaleza. Hobbes piensa que en el estado natural cada uno tiene derecho a todo lo que hay pero debido a la escasez se originan conflictos. Esta necesidad humana para la supervivencia, “el hombre actúa para preservar su vida”, el miedo a la muerte y la esperanza de la paz (XIII), llevan al hombre a pactar con los demás el establecimiento de una autoridad que sea capaz de implantar una paz interna. Una autoridad soberana que debe poseer un poder absoluto.




Biografía de Thomas Hobbes


Thomas Hobbes

(Westport, Inglaterra, 1588-Hardwick Hall, id., 1679) Filósofo inglés. Hijo de un eclesiástico, quedó a cargo de su tío cuando aquél abandonó a su familia, tras participar en una pelea en la puerta de su iglesia. Estudió en el Magdalen Hall de Oxford, y en 1608 entró al servicio de la familia Cavendish como preceptor de uno de sus hijos, a quien acompañó en sus viajes por Francia e Italia entre 1608 y 1610. A la muerte de su alumno, en 1628, regresó de nuevo a Francia para entrar al servicio de Gervase Clifton.

En dicho país permaneció hasta 1631, cuando los Cavendish lo solicitaron de nuevo, como preceptor de otro de sus hijos. En 1634, acompañando a su nuevo alumno, realizó otro viaje al continente, ocasión que aprovechó para entrevistarse con Galileo y otros pensadores y científicos de la época. En 1637 volvió a Inglaterra, pero el mal ambiente político, que anunciaba ya la guerra civil, lo llevó a abandonar su patria e instalarse en París en 1640.

Poco tiempo antes había hecho circular entre sus amigos un ejemplar manuscrito de sus Elementos de la ley natural y política, de los que, en forma de dos tratados distintos, se editaron dos partes en 1650. En París comenzó a publicar las distintas partes de su sistema, empezando con el De cive en 1642. En 1651 abandonó Francia y regresó a Inglaterra, llevándose consigo el manuscrito del Leviatán, sin duda la más conocida de sus obras, que se editaría en Londres ese mismo año.

En 1655 publicó la primera parte de los Elementos de filosofía y en 1658, la segunda. Estas dos obras completaban la trilogía iniciada con De cive. Tras la restauración de 1660 gozó del favor real, pero las acusaciones de ateísmo que le lanzaron los estamentos eclesiásticos lo llevaron a retirarse de la vida pública. Durante los últimos años de su vida hizo una traducción en verso de la Ilíada y la Odisea, y escribió una autobiografía en versos latinos.

Los contactos que Hobbes tuvo con científicos de su época, que fueron decisivos para la formación de sus ideas filosóficas, le llevaron a fundir su preocupación por los problemas políticos y sociales con su interés por la geometría y el pensamiento de los filósofos mecanicistas. Su pensamiento político pretende ser una aplicación de las leyes del mecanicismo a los campos de la moral y la política. Las leyes que rigen el comportamiento humano son, según Hobbes, las mismas que rigen el universo, y son de origen divino.

De acuerdo con ellas, el hombre en estado natural es antisocial por naturaleza y sólo se mueve por el deseo y el temor. Su primera ley natural, que es la autoconservación, lo induce a imponerse sobre los demás, de donde se deriva una situación de permanente conflicto: «la guerra de todos contra todos», en la que «el hombre es un lobo para el hombre».

Para poder construir una sociedad es necesario, pues, que cada individuo renuncie a una parte de sus deseos y llegue a un acuerdo mutuo de no aniquilación con los demás. Se trata de establecer un «contrato social», de transferir los derechos que el hombre posee naturalmente sobre todas las cosas en favor de un soberano dotado de derechos ilimitados. Este monarca absoluto, cuya soberanía no reside en el derecho divino sino en los derechos transferidos, sería el único capaz de hacer respetar el contrato social y garantizar, así, el orden y la paz, ejerciendo el monopolio de la violencia, que desaparecería de este modo de la relación entre individuos.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Hoja volandera: Rashomon de Akira Kurosawa


INSTITUTO LEÓN FELIPE BENAVENTE (ZAMORA)

RASHOMON DE AKIRA KUROSAWA

SIPNOSIS:

El argumento viene de una de sus historias, llamada En un bosque (1921). En ella relata el asesinato de un samurai, tal y como lo narra un leñador a un monje budista y un cínico viajero, según las diferentes versiones dadas en el juicio por un bandido (llamado Tajomaru), el muerto (que habla por medio de una médium) y la mujer (que ha sido violada). El relato que da titulo a la película, Rashomon (1915) proporciona a su vez el escenario de una puerta en ruinas de Kyoto, la antigua capital de Japón, rodada en decorado bajo una lluvia torrencial realmente impresionante. La compleja estructura narrativa de Rashomon forma así como un calidoscopio, que nos desvela una profunda reflexión sobre el ser humano, que no ha perdido nada de actualidad. Ya que no nos engañemos, las cosas que atormentan al hombre son más complicadas de lo que parecen. En un sentido, la verdad parece imposible de alcanzar. Es como si fuera inasible. Puesto que la persona, incluso después de muerta, parece estar como oculta tras la máscara que adoptó a su paso por el mundo. Uno diría por lo tanto que es imposible llegar a cualquier certeza, debido al papel que representamos en este teatro del mundo. Es como si el ser humano se viera incapaz de destruir la imagen que se ha formado de si mismo. Kurosawa nos da una visión del mundo como un espacio inhóspito y violento, en el que todos los hombres son culpables. Para él, no sólo es que no hay una verdad objetiva, sino que todos somos parciales, egoístas y miserables.


FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA.

Título: Rashômon
Título original: Rashômon
Dirección: Akira Kurosawa
País: Japón
Año: 1950
Duración: 88 min.
Género: Criminal, Drama, Intriga
Reparto: Toshirô Mifune, Machiko Kyô, Masayuki Mori, Takashi Shimura, Minoru Chiaki, Kichijiro Ueda, Fumiko Honma, Daisuke Katô
Distribuidora: Los Films del Búho
Productora: Daiei Studios

Dirección: Akira Kurosawa
Diseño de producción: So Matsuyama
Fotografía: Kazuo Miyagawa
Guión: Akira Kurosawa, Shinobu Hashimoto
Montaje: Akira Kurosawa
Música: Fumio Hayasaka
Producción ejecutiva: Masaichi Nagata


El problema de la verdad.

Kurosawa, por si faltara más, filosófico. "Un mal peor que las pestes y la guerra", dice el sacerdote desesperanzado. Un error pequeño puede tener consecuencias devastadoras en la vida del hombre, pues vivimos de acuedo con lo que creemos verdadero y bueno. Pero descubrir la verdad puede ser muy difícil, tanto que nos lleva a caer en el relativismo, escepticismo y nos hace perder la "fe en la humanidad". Y uno de los mayores obstáculos para descubrir la verdad somos nosotros mismos, porque nuestras creencias, egoísmos y prejuicios alteran la percepción que tenemos de las cosas, cómo las vivimos y recordamos. La verdad queda enmarañada detrás de relatos confusos y contradictorios que dicen más de la persona que los cuenta que del cuento mismo. Kurosawa pinta genialmente que el camino hacia la verdad puede ser tan enredado como el bosque en el que ocurren los hechos. Nos agota ver la marcha de los personajes por una jungla intransitable. Pero mucho más frustrante y agotador es tratar de develar el misterio del asesinato.

Biofilmografía de Akira Kurosawa

‘El perro rabioso’ (‘Nora inu’, 1949)
 ‘Rashômon’ (1950)
 ‘Vivir’ (‘Ikiru’, 1952)
 ‘Los siete samuráis’ (‘Shichinin no samurai’, 1954)
 ‘Trono de sangre’ (‘Kumonosu-jô’, 1957)
 ‘La fortaleza escondida’ (‘Kakushi-toride no san-akunin’, 1958)
 ‘Yojimbo’ (1961)
 ‘El infierno del odio’ (‘Tengoku to jigoku’, 1963)
 ‘Barbarroja’ (‘Akahige’, 1965)
 ‘Dersu Uzala, el cazador’ (‘Dersu Uzala’, 1975)

sábado, 1 de diciembre de 2012

Tema de la verdad: Rashomon de Akira Kurosawa

1. Ficha técnica y artística.

Título: Rashômon
Título original: Rashômon
Dirección: Akira Kurosawa
País: Japón
Año: 1950
Duración: 88 min.
Género: Criminal, Drama, Intriga
Reparto: Toshirô Mifune, Machiko Kyô, Masayuki Mori, Takashi Shimura, Minoru Chiaki, Kichijiro Ueda, Fumiko Honma, Daisuke Katô
Distribuidora: Los Films del Búho
Productora: Daiei Studios

Dirección: Akira Kurosawa
Diseño de producción: So Matsuyama
Fotografía: Kazuo Miyagawa
Guión: Akira Kurosawa, Shinobu Hashimoto
Montaje: Akira Kurosawa
Música: Fumio Hayasaka
Producción ejecutiva: Masaichi Nagata

2. Akira Kurosawa

Akira Kurosawa (Kyūjitai: 黒澤 明, Shinjitai: 黒沢 明 Kurosawa Akira?, 23 de marzo de 1910—6 de septiembre de 1998) fue uno de los más célebres directores de cine de Japón. Comenzó su carrera con Sugata Sanshiro (La leyenda del gran Judo), dirigió más de 30 películas, entre ellas algunas tan conocidas como Los siete samuráis, Rashōmon1 o Dersu Uzala. En 1990 recibió un Óscar honorífico por su trayectoria.

3. Relación entre la película y el tema de la verdad.

El argumento viene de una de sus historias, llamada En un bosque (1921). En ella relata el asesinato de un samurai, tal y como lo narra un leñador a un monje budista y un cínico viajero, según las diferentes versiones dadas en el juicio por un bandido (llamado Tajomaru), el muerto (que habla por medio de una médium ) y la mujer (que ha sido violada). El relato que da titulo a la película, Rashomon (1915) proporciona a su vez el escenario de una puerta en ruinas de Kyoto, la antigua capital de Japón, rodada en decorado bajo una lluvia torrencial realmente impresionante. La compleja estructura narrativa de Rashomon forma así como un caleidoscopio, que nos desvela una profunda reflexión sobre el ser humano, que no ha perdido nada de actualidad. Ya que no nos engañemos, las cosas que atormentan al hombre son más complicadas de lo que parecen. En un sentido, la verdad parece imposible de alcanzar. Es como si fuera inasible. Puesto que la persona, incluso después de muerta, parece estar como oculta tras la máscara que adoptó a su paso por el mundo. Uno diría por lo tanto que es imposible llegar a cualquier certeza, debido al papel que representamos en este teatro del mundo . Es como si el ser humano se viera incapaz de destruir la imagen que se ha formado de si mismo. Kurosawa nos da una visión del mundo como un espacio inhóspito y violento, en el que todos los hombres son culpables. Para él, no sólo es que no hay una verdad objetiva, sino que todos somos parciales, egoístas y miserables. En esta película todos mienten, ¡incluso el muerto! En su Autobiografía (publicada por Fundamentos en Madrid en 1990), el director escribe que Rashomon retrata un "ser humano que no puede sobrevivir sin mentirse, para creerse que es mejor de lo que realmente es". Muestra por eso,"la pecaminosa necesidad de la mentira", que llevamos hasta la tumba. Porque "el egoísmo es un pecado que el ser humano arrastra desde su nacimiento" y "es lo más difícil de liberar de nuestra persona". La perplejidad que esto produce, hace exclamar al religioso: "No lo entiendo, de verdad, no entiendo absolutamente nada". Su idea de la bondad del hombre choca con una realidad brutal, que hace que después de todo lo que el monje budista ha visto, crea que ya no pueda confiar en nadie nunca más. Ante tal encuentro con la muerte, el sacerdote exclama: "Verdaderamente la vida del hombre es tan frágil y efímera como el rocío matinal". Un pesimismo existencial se extiende por toda la narración, que contrasta con el humanismo de las películas anteriores de Kurosawa. Es cierto que una puerta parece dejarse abierta a la esperanza, con un final algo forzado, cuando los personajes encuentran a un bebé abandonado y el leñador decide adoptarlo, devolviendo al sacerdote su confianza en el género humano. Pero tal y como dice Manuel Vidal Estévez en su interesante estudio sobre Kurosawa ( Cátedra, Madrid, 2000), esta conclusión tampoco resulta demasiado optimista, ya que "al fin y al cabo, la profesión del monje consiste en creer, y basta un mínimo detalle para que se justifique su obstinación en la creencia". Su fe sería por lo tanto algo irracional. "Los hombres siempre decimos mentiras", dice el escéptico de esta historia: "Tenemos tantas cosas ocultas que no somos sinceros, ni con nosotros mismos". Algo que para él, la mujer disimula con las lágrimas, engañándose a sí misma. Aunque el monje no puede creer que los hombres sean tan pecadores como para que hasta la persona muerta no diga la verdad. Pero "¡Ese es tu problema!", le contesta el cínico viajero, "crees que hay alguien totalmente sincero". Pero "todos pensamos que lo somos, aunque no lo seamos", ya que "nos olvidamos de lo que no nos conviene", porque "creemos nuestras propias mentiras". Es "más cómodo y fácil", puesto que "ningún mentiroso quiere reconocer que lo es". Pero "¡es horrible!", dice el religioso: "Si no puedes creer en las personas, el mundo es un infierno". Y eso es lo que es para su interlocutor. Algo que le recuerda irónicamente el nombre del lugar donde están, Rashomon, la llamada Puerta de los Demonios. Ya que "aquí en la Puerta de Rashomon vivía un demonio, y se fue, porque tenía miedo de los hombres". Esa desolación la explica Miguel Marías (que tradujo las Cartas del diablo a su sobrino de C. S. Lewis) en el programa de Garci, desde la ausencia de toda idea de perdón en una cultura budista como la japonesa, donde prevalece siempre la idea del karma, la ley de causa y efecto que tanto fascina a muchos ahora en Occidente. Por lo que "la culpa se arrastra durante la vida". No solo el autor de estos relatos se suicidó, sino también Kurosawa lo intentó en 1971, pero su criada le encontró, cuando se acababa de cortar las venas, pudiendo entonces salvarle. El Evangelio nos presenta sin embargo la esperanza del perdón. Dios irrumpe en ese círculo de mentiras en el que vivimos, mostrándonos que Cristo es la verdad. Su Palabra pone en evidencia quiénes somos. Porque es cierto que nos engañamos a nosotros mismos, pensando que somos mejores de lo que somos en realidad. Pero cuando nos vemos tal y como somos, ya no necesitamos esconder nada. No hace falta ya aparentar. Jesús dice "La verdad nos hará libres" ( Juan 8:32). Vemos nuestras contradicciones, pero sabemos que en Cristo Jesús, no somos cómo vemos que hemos sido y todavía somos. La esperanza cristiana es que esperamos vernos un día tal y como Dios nos ve, transformados a imagen de su Hijo. Y todo lo que ahora nos avergüenza será finalmente olvidado. Ya que si estamos "en Cristo", por su muerte y resurrección, hemos muerto al pecado y tenemos nueva vida en él. Hemos nacido de nuevo ( Juan 3). Y aunque esa vida está todavía "escondida", sabemos que "cuando Cristo nuestra vida se manifieste, entonces nosotros seremos manifestados con él en gloria"

lunes, 26 de noviembre de 2012

Porcofobia

¿Por qué dioses tan sublimes como Yahvé y Alá se han tomado la molestia de condenar una bestia inofensiva e incluso graciosa, cuya carne le encanta a la mayor parte de la humanidad?

Porque el cerdo es un animal que se revuelca en sus propios excrementos y eso está mal visto para Yahvé y Alá. 

Son animales que se alimentan de los restos de comidas de los seres humanos como otros animales. 

Estos animales no se pueden pastorear ya que su alimentación se basa en granos y tubérculos a través de los cuales puede formar grasas.

Estos animales en Oriente Medio supondrían una amenaza a la integridad de los ecosistemas.

Estos animales son de climas húmedos y en Oriente Medio no soportarían las grandes temperaturas.

Mas que por no poder comer su carne, lo hicieron para que no destruyeran su manera de vivir y que no les quitaran sus manjares para que se alimentaran ellos. Totalmente son ideales consumistas y egoístas, ya que prefieren no criar cerdos y comer de otros animales a que el cerdo se compare con el humano.


lunes, 19 de noviembre de 2012

La Realidad: Material o Espiritual


El compromiso conceptual acerca de lo espiritual y de lo material no sería tal, si el pecado original, que siempre nos acompaña, no fuese tan pernicioso para nuestra vida cultural. El error y la mentira, que disuelven la sociedad humana, generan penosas confusiones que conducen a nuevos y más graves desaciertos. A pesar de todo, seguimos guardando la esperanza de conocer la verdad, porque el ser y la verdad son convertibles. Sin embargo, servir a la verdad y serle fiel, exige sabiduría y humildad.
La mayor dificultad en el camino del saber, no está en la coherente naturaleza de lo creado sino en su conflictiva coexistencia con el hombre, siempre interpuesto entre el mundo natural que acuna la verdad y el mundo humano que depende de su descubrimiento. Por tanto, determinar la verdad y el error acerca de lo material y lo espiritual, exige asumir nuestra condición de sujetos comprometidos con el mundo sensible, que nos acuna y con el mundo espiritual, desde el cual juzgamos y valoramos ambas dimensiones.
En primer lugar, en el mundo material lo determinado no puede ser razón de lo diverso, luego la materia es sólo un principio pasivo de individuación numeral de aquello que la diversifica formalmente, sea como estructura funcional, en el mundo físico, sea como función estructural, en el mundo biológico. Luego, la forma es principio de diversidad substancial o accidental de lo homogéneo y la diversidad del mundo sensible, se funda en la definición formal de lo material. Esto explica porqué nunca existió el caos sino el cosmos, ya que sólo se desordena lo que es diverso.
En segundo lugar, la confusión de lo real con lo material tiene su punto de partida en la falsa reducción de lo real al acontecer sensible. De esta forma, no sólo quedan fuera del horizonte intelectual las preguntas acerca de lo espiritual, sino también las preguntas fundamentales acerca del origen, naturaleza y sentido de aquello que es y además, acontece sensiblemente. A partir de esa situación, es lógico esperar que, para muchos, lo real y lo sensible resulten ser la misma cosa. Más todavía, si el pensamiento científico no se libera del lenguaje vulgar y utiliza sus mismos términos, sólo sirve para acentuar los mismos errores y equivocidades.
La respuesta a tanta injusticia conceptual es relativamente sencilla. En primer lugar, irreal es lo absurdo o contradictorio, porque no es ni puede ser. Lo concreto existe o puede existir fuera de mi mente, lo abstracto existe o puede existir sólo en mi mente. Lo material es aquello que tiene dimensión sensible, lo espiritual es aquello que no tiene dimensión sensible. El concepto que define una realidad concreta, material o espiritual, es de orden abstracto y una ciencia, como sistema conceptual, es una realidad abstracta. Dios es realidad concreta, de orden espiritual, pero el concepto que tenemos de Él es abstracto. Un hombre es una realidad concreta de orden espiritual y material. De esta forma, una realidad material es aquella que está afectada por razones lógicas, llamadas físicas por los efectos que producen y una realidad espiritual es aquella que no está afectada por leyes físicas.
En el mundo material podemos incluir al hombre, pero el hombre es aquel modo de ser que vive en su intimidad y desde ella, asume su acto de naturaleza. Según su naturaleza el hombre tiene dimensión física, dimensión biológica y definición racional. En virtud de esa definición racional, el hombre es un sujeto en intimidad reflexiva, realidad concreta que lleva el título de persona.
En el mundo espiritual podemos incluir todas las formas o espíritus puros, que admiten composición metafísica de esencia y ser, pero no tienen composición física de materia y forma. En nuestro lenguaje vulgar los llamamos ángeles. En este orden, nada impide afirmar que el hombre, por la naturaleza espiritual de su alma, se instale en los límites del mundo espiritual y gracias a esta situación, pueda aspirar a un destino trascendente, ordenando su tiempo histórico a la ineludible y comprometida vocación de ser en el Ser.
Según lo dicho, queda clara la diversidad de lo existente en la unidad de la Creación, toda vez que lo material y lo espiritual no son mundos opuestos ni separados sino distintos, con un título universal que es la contingencia, es decir, el don gratuito de una creación inmerecida. En ambos casos estamos hablando de una diversidad ordenada, existencia  real, concreta, espiritual y material, que mantiene la jerarquía, en su admirable diversidad. De esta manera queda clausurado el error de confundir lo real con lo concreto y lo concreto con lo material.

lunes, 5 de noviembre de 2012

El método científico.


  1. Método inductivo 
  2. Método deductivo
  3. Método hipotético-deductivo

La siguiente información ha sido extraída de: http://www.monografias.com/trabajos87/metodo-inductivo/metodo-inductivo.shtml




MÉTODO INDUCTIVO


Esta metodología se asocia originariamente a los trabajos de Francis Bacon a comienzos del siglo XVII. En términos muy generales, consiste en establecer enunciados universales ciertos a partir de la experiencia, esto es, ascender lógicamente a través del conocimiento científico, desde la observación de los fenómenos o hechos de la realidad a la ley universal que los contiene. Resumiendo las palabras de Mill (1973, las investigaciones científicas comenzarían con la observación de los hechos, de forma libre y carente de prejuicios. Con posterioridad -y mediante inferencia- se formulan leyes universales sobre los hechos y por inducción se obtendrían afirmaciones aún más generales que reciben el nombre de teorías.

Según este método, se admite que cada conjunto de hechos de la misma naturaleza está regido por una Ley Universal. El objetivo científico es enunciar esa Ley Universal partiendo de la observación de los hechos.

Atendiendo a su contenido, los que postulan este método de investigación distinguen varios tipos de enunciados:

• Particulares, si se refieren a un hecho concreto.

• Universales, los derivados del proceso de investigación y probados empíricamente.

• Observacionales, se refieren a un hecho evidente.

Haciendo hincapié en el carácter empirista de esta metodología, la secuencia seguida en este proceso de investigación puede resumirse en los siguientes puntos (Wolfe, 1924, Pág. 450):

1. Debe llevarse a cabo una etapa de observación y registro de los hechos.

2. A continuación se procederá al análisis de lo observado, estableciéndose como consecuencia definiciones claras de cada uno de los conceptos analizados.

3. Con posterioridad, se realizará la clasificación de los elementos anteriores.

4. La última etapa de este método está dedicada a la formulación de proposiciones científicas o enunciados universales, inferidos del proceso de investigación que se ha llevado a cabo.

Según estos empiristas clásicos, se han de considerar teorías científicas las formadas por conjuntos de enunciados probados empíricamente y que, o bien describen hechos firmes, o bien son generalizaciones inductivas de aquellos. La teoría no es aceptada hasta que no haya sido probada. De este modo, vemos en estos empiristas un rechazo frontal hacia toda especulación teórica sobre campos del conocimiento en los que no se pueda realizar una contrastación empírica.

Este enfoque inductivo de ciencia empezó a derrumbarse gradualmente en la segunda mitad del siglo XIX bajo la influencia de los escritos de Match, Poincare y Duhem, a principios de nuestro siglo empezó a tomar una visión prácticamente opuesta en los trabajos del Círculo de Viena. Algunos autores contemporáneos han criticado duramente esta metodología (Hempel, 1966, pp. 11-12; Medawar, 1969, Pág.40) argumentando una serie de cuestiones que ponen en duda su eficacia, como la imposibilidad de recopilar todos los hechos relacionados con el fenómeno en el que estamos interesados o el hecho de que la experimentación sea sólo utilizada como un simple procedimiento para generar información.

Por otro lado, el denominado "problema de la inducción" es un tema que presenta determinadas implicaciones incluso para aquellos que no suscriben la metodología inductivista. La cuestión se plantea ante la duda de si la evidencia inductiva puede ser utilizada para predecir futuros acontecimiento, en consecuencia, el problema de la inducción surge a partir de nuestra incapacidad para proporcionar elementos racionales que puedan ser utilizadas para explicar algo más allá de la evidencia disponible. (Pheby, 1988, Pág. 7)

Explicación de la página: 

La pagina es un sitio web en el que se escriben monografias que son  documentos que tratan un tema en particular porque esta dedicada a utilizar diversas fuentes compiladas y procesadas por uno, por varios o por muchísimos autores.


La siguiente información ha sido extraída de: http://www.eumed.net/cursecon/libreria/rgl-evol/2.4.2.htm


MÉTODO DEDUCTIVO


Las primeras consideraciones del método deductivo podrían remontarse a los trabajos de Descartes a comienzos del siglo XVII, en su afán de encontrar un método que proporcionara un mejor conocimiento de las diferentes esferas de actividad. Por consiguiente, los objetivos de Bacon y Descartes eran similares, sin embargo, la forma de conseguirlos era diametralmente opuesta. Descartes utilizaba la deducción y las matemáticas como punto referencial, mientras que Bacon le prestaba muy poca atención a estos instrumentos.

Centrándonos en el deductivismo, se trata de un procedimiento que consiste en desarrollar una teoría empezando por formular sus puntos de partida o hipótesis básicas y deduciendo luego sus consecuencia con la ayuda de las subyacentes teorías formales. Sus partidarios señalan que toda explicación verdaderamente científica tendrá la misma estructura lógica, estará basada en una ley universal, junto a ésta, aparecen una serie de condicionantes iniciales o premisas, de las cuales se deducen las afirmaciones sobre el fenómeno que se quiere explicar.

El argumento deductivo se contrapone al método inductivo, en el sentido de que se sigue un procedimiento de razonamiento inverso. En el método deductivo, se suele decir que se pasa de lo general a lo particular, de forma que partiendo de unos enunciados de carácter universal y utilizando instrumentos científicos, se infieren enunciados particulares, pudiendo ser axiomático-deductivo, cuando las premisas de partida están constituidas por axiomas, es decir, proposiciones no demostrables, o hipotéticos-deductivo, si las premisas de partida son hipótesis contrastables.
Las leyes universales vendrán dadas por proposiciones del tipo “en todos los casos en los que se da el fenómeno A, se da también el fenómeno B. Estas leyes tendrán un carácter determinista cuando se refieran a fenómenos >”B” individuales y carácter estocástico cuando hagan mención a clases de fenómenos “B” que se den con una cierta probabilidad.

La actuación seguida por el investigador sería la siguiente:

1. Planteamiento del conjunto axiomático de partida. El criterio que debe seguirse en esta etapa debe ser el de la sencillez. Los supuestos deben incorporar sólo las características más importantes de los fenómenos, debiendo ser eliminadas las irrelevantes. Debe existir coherencia entre los postulados, sin que haya contradicción entre unos y otros.

2. Proceso de deducción lógica, partiendo siempre de los postulados iniciales, es decir, de la etapa anterior.

3. Enunciado de leyes de carácter general, a los que se llegará partiendo del conjunto axiomático y a través del proceso de deducción.

Del procedimiento lógico se infiere que las explicaciones y predicciones siguen las mismas reglas de deducción, la única diferencia está en que la explicación se produce una vez que ha ocurrido el suceso, mientras que la predicción tienen un carácter apriorístico.

Para citar una causa determinada como explicación de un fenómeno concreto, hemos de someterlo a una ley universal. En el caso de la predicción, partimos de una ley universal y de un conjunto de premisas deduciendo de ellos proposiciones acerca del fenómeno desconocido.

La idea de la existencia de un paralelismo entre la naturaleza de las explicaciones y de las predicciones ha sido denominada “tesis de la simetría”. Este concepto ha suscitado numerosas críticas. Se argumenta que la predicción no tiene por qué implicar explicación, e incluso que la explicación no tiene por qué implicar predicción alguna. Esta conclusión nos parece razonable, en cuanto que para predecir el valor futuro de una variable basándonos en sus valores históricos no es necesario explicar la naturaleza de la misma, basta con aplicar los métodos estadísticos apropiados. Igualmente, para explicar la naturaleza de la variable no es necesario extrapolar valores futuros. A estos efectos comenta Blaug (1985, pág. 22): “Mientras para la predicción es suficiente con que exista correlación entre dos variables, par la explicación es necesario saber acerca de la naturaleza de las variables y de algo que determine cuál es la variable causa y cuál la variable efecto”.

Por último, finalizaremos la descripción del método deductivo afirmando que, dada la dificultad para contrastar empíricamente las hipótesis básicas, se da cada vez un mayor grado de abstracción de las teorías construidas a partir de este procedimiento, lo que conlleva la construcción de modelos como representación simplificada de la realidad, con el consiguiente riesgo de separación entre modelo y realidad. Sin embargo, es preciso señalar, como apunta Pheby (1988, pág. 14), que existe una clara separación entre deductivismo y los procedimientos de deducción que habitualmente se emplean en economía. La deducción, sea axiomática o matemática, puede ser empleada para facilitar los análisis estadísticos y test de hipótesis, en cambio el deductivismo postula que el conocimiento estadístico y empírico es transitorio, un primer análisis deductivo puede proporcionar mejor comprensión de los fenómenos.

Explicación de la página: 

La pagina es un enciclopedia virtual en la que se escriben textos como este método.


La siguiente información ha sido extraída de: http://www.e-torredebabel.com/Psicologia/Vocabulario/Metodo-Hipotetico-Deductivo.htm


MÉTODO HIPOTÉTICO-DEDUCTIVO



El método hipotético-deductivo es el procedimiento o camino que sigue el investigador para hacer de su actividad una práctica científica. El método hipotético-deductivo tiene varios pasos esenciales: observación del fenómeno a estudiar, creación de una hipótesis para explicar dicho fenómeno, deducción de consecuencias o proposiciones más elementales que la propia hipótesis, y verificación o comprobación de la verdad de los enunciados deducidos comparándolos con la experiencia. Este método obliga al científico a combinar la reflexión racional o momento racional (la formación de hipótesis y la deducción) con la observación de la realidad o momento empírico (la observación y la verificación).

Explicación de la página: 

La pagina es un sitio web que es un diccionario de psicología y filosofía.